lunes, 25 de octubre de 2010

Relacion De Maquiavelo y Ciencia Moderna





Maquiavelo como filósofo de la acción
En Maquiavelo la libertad se afirma desde el primer momento en el sentido en que enfatiza que la política es creación, arte, algo inventado, que no pertenece al terreno de lo "natural", como tienden a pensar las morales de viejo cuño. Observa el estado como quien observa un hecho cuya base es la naturaleza humana, pero que no es un hecho natural, sino un producto de la acción humana históricamente configurada: en suma, un "artificio". Por ello la política es una técnica, y se puede enseñar como tal, y no sólo esto, sino que al igual que la medicina y el derecho, es fundamentalmente experiencia. El olvido de este hecho hace que no se aprovechen suficientemente las enseñanzas de la historia.5
A su modo, Maquiavelo hace como Nietzsche, una especie de "genealogía", apartando de un plumazo consideraciones previas o ulteriores, presentándonos la realidad de modo descarnado, conminándonos a que nos centremos en la práctica, no en etéreas teorías, y señalando indirectamente contra todo naturalismo y en concordancia con este autor, que "el "progreso" o "desarrollo" de algo, de una costumbre, de un órgano, no es más que la sucesión de procesos de subyugación".6
El escándalo que produce Maquiavelo es debido a su falta de pudor al hablar de la violencia con nombre y apellidos: crímenes, venganzas, robos de patrimonio,... todos ellos son parte real de la vida política. Esto no significa ni mucho menos que Maquiavelo bendiga tales acciones. Precisamente su teoría política, estará encaminada a estudiar de qué modo esta violencia se haga innecesaria en el interior y exterior de un estado estable. Lo que le ha valido pues el anatema parece ser que es el abordar el tema en toda su crudeza, como a algunos otros y otras hablar de sexo las ha convertido en obsesas a ojos de ciertos, o hablar de la revolución en contrarrevolucionarias. Por el contrario, su política busca como evitar el crimen, como minimizar esta violencia, buscando brechas que la canalicen o enfrenten.7 En este sentido se trata de un discurso pragmático, no cínico. Es desde este enfoque que lo lee Francis Bacon, quien afirma: "mucho debemos a Maquiavelo y a otros como él que escribieron sobre lo que los hombres hacen y no sobre lo que deberían hacer", aseveración que valdría la pena tener en cuenta en el momento presente en que la filosofía política puede que esté muy imbuída de legalismo, pero en el que la práctica no es probablemente mucho mas excelsa que la de los tiempos de César Borgia.

Es este pragmatismo el que hace afirmar a Touchard que "El Príncipe no es un tratado de filosofía política, puesto que el autor no se pregunta cual es el mejor gobierno o qué es lo legítimo, ni qué es el poder o el estado en general, sino simplemente, pensando en la situación italiana: ¿cómo hacer reinar el orden, como instaurar un Estado estable?”8 Nosotros diríamos que es precisamente este talante pragmático, este atenerse a los hechos, lo que de nuevo aporta Maquiavelo a la incipiente filosofía política moderna. Talante que, por otra parte, no ha sido emulado por los filósofos políticos, que lejos de atenerse a éstos, basan todos sus análisis en consideraciones especulativas, como parece justificar Touchard.

La fuerza es fuerza y la violencia es violencia. "¿Cómo se puede exigir de la fuerza que no actúe como tal"? se pregunta Nietzsche.9 ¿Porqué la moral se reduce siempre a una mistificación de nuestra propia impotencia? La mayoría de las veces, digámoslo claramente, nos refugiamos en nuestra debilidad y la disfrazamos de eticidad o de sublimes ideales. -Los oprimidos son como corderitos, ellos mismos se identifican como buenos y puros, -advierte Nietzsche. -Fantástico! Las aves de rapiña no tienen ningún reparo en comerlos, incluso los aman, pues "no hay nada tan sabroso como un corderito tierno"-. La fuerza es fuerza y punto. Exigir que no se manifieste como tal es un contrasentido. Estas reflexiones tienen no pocas implicaciones en el análisis de la confrontación primer mundo/tercer mundo. Ojo, dice Nietzsche, nos van a comer rico si nos seguimos despistando por el terreno de las justificaciones y las legitimaciones; si seguimos contentándonos con nuestra buena conciencia de explotados, marginados, excluídos o cualquiera de las palabras al uso.

En este sentido la crítica de Nietzsche a la filosofía moderna que separa "sujeto" y "acción" no alcanzaría a Maquiavelo. Lo único que existe es la acción. El imaginar que hay un sustrato por debajo de esta acción es un artificio del lenguaje10. La acción lo es todo, como es lo mismo el rayo y su resplandor. Y si es así, nada más alejado de las tesis contractualistas que Maquiavelo y Nietzsche. Estas se basan en la teoría del sujeto, que otorgan una libertad, un "libre albedrío" en que serían iguales todos los hombres. Nietzsche tilda de "fanática" la concepción contractualista del origen del estado. La fuerza, no la razón funda el "sentido", la fuerza es creadora, lo otro, el contrato, es ejemplo de otra corriente de la mentalidad moderna, para quien el canon moral es la compra venta: "todo tiene su precio, todo puede pagarse".11 Este es para Nietzsche el canon más antiguo y más ingenuo de justicia, "el inicio de cualquier "bondad", de cualquier "equidad", de cualquier "buena voluntad", de cualquier "objetividad" en la tierra (...) la justicia es la buena voluntad entre quienes son aproximadamente igual de poderosos".12

Maquiavelo y explicacion del termino maquiavelico

                      







                                            



Maquiavelo es uno de los poquísimos pensadores de nuestra tradición que han dedicado al poder la centralidad de su pensamiento. Otro sería Nietzsche. Creo que los más de trescientos cincuenta años que separan a El Príncipe de la Genealogía de la moral no impiden poner en solfa algunas de las tesis más radicales de ambas obras para hacer que suenen como un armonioso dueto. Es más, posiblemente una se entienda mejor a la luz de la otra, como tantas veces ocurre, que una melodía queda más explícita con su contrapunto. Me parece que este es el caso de estos autores que se han dado en llamar "el primer moderno" y "el primer postmoderno".

Maquiavelo, el Galileo de la política
Una de las características más ponderadas de la filosofía moderna frente a la medieval es la autonomía de las ciencias, que se da con la revolución científica y que reviste un carácter de lucha contra lo establecido de cuya virulencia dan fe los procesos contra Galileo, Servet y Giordano Bruno, que aunque tardíamente, han sido absueltos por la institución eclesiástica. Maquiavelo, (1469-1527) que puede ser calificado como “el Galileo de la política”, aunque no fue condenado, tampoco ha sido reivindicado por la “opinión pública”, seguramente por haberse ocupado de una temática más sensible que la astronomía o la medicina. Revoluciona el orden de los planteamientos políticos, al no hacer un análisis del deber ser, sino que, dejando a un lado toda suerte de consideraciones éticas y doctrinales se centra en la cruda realidad. Este sesgo le valdrá la fama de "antiético", hasta el punto que a lo largo de la historia de la filosofía la palabra "maquiavélico" ha pasado a ser sinónima de diabólico. Pero lo que pretende este autor es simplemente considerar la política al modo en que los científicos modernos consideran las ciencias que les ocupan: autónomamente. Esta autonomía sigue siendo hoy en día tema tabú. Pensemos por ejemplo, cuan fácilmente participamos en discusiones, investigaciones o elucubraciones en medicina o astronomía que no involucran directamente la ética  aunque estemos convencidos de que siempre se barajan posturas o implicaciones éticas , mientras que nos rasgamos las vestiduras cuando se considera la política sin ética, como hace Maquiavelo; y sin embargo se le sigue considerando como el fundador de la ciencia política moderna por su manera de aislar la política como objeto de estudio, y de hallar las leyes de su dinámica.

Maquiavelo Y eL Surgimiento de la cincia moderna

Breve historia del desarrollo

 
 
 
El comienzo histórico exacto de la ciencia es indeterminable en el tiempo. Se plantea que su surgimiento tiene lugar en el momento "donde se descubre (o se establece) la relación de que unos fenómenos son "causa" y otros "efecto"".1
La ciencia es un efecto necesario de la división social del trabajo y surge después que el trabajo intelectual se separa del manual y la actividad cognoscitiva se convierte en un género de ocupación específico de un grupo —al comienzo muy poco numeroso— de personas.2
Desde la antigüedad existieron en diversas sociedades manifestaciones, más o menos desarrolladas, de interés por comprender al mundo. Estas se pueden calificar de científicas, y están enmarca das en el período que va desde media dos del primer milenio a.n.e. hasta las puertas de la revolución científica (siglo xv). Estas constituyeron premisas del surgimiento de la ciencia.3
Dichas premisas se dieron en países del Oriente Antiguo, como Egipto, Babilonia, la India y China. Allí se acumularon y racionalizaron conocimientos empíricos sobre la naturaleza y la sociedad, surgieron los gérmenes de la astronomía, las matemáticas, la ética y la lógica.2
El patrimonio de las civilizaciones orientales fue asimilado y transformado en un armónico sistema teórico en la Grecia Antigua, donde surgieron pensadores que se dedicaron especialmente a la ciencia y se deslindaron de la tradición religiosa y mitológica. Desde aquel entonces hasta la revolución industrial, la principal función de la ciencia fue explicativa, y su tarea funda mental consistió en proporcionar el conocimiento necesario para ampliar los horizontes de la visión del mundo y de la naturaleza, parte de la cual es el hombre mismo.2

martes, 5 de octubre de 2010

BiograFia De Maquiavelo



Nicolás Maquiavelo nació en el pequeño pueblo de San Casciano in Val di Pesa, a unos quince kilómetros de Florencia el 3 de mayo de 1469, hijo de Bernardo Machiavelli (abogado perteneciente a una empobrecida rama de una antigua familia influyente de Florencia) y de Bartolomea di Stefano Nelli, ambos de familias cultas y de orígenes nobiliarios pero con pocos recursos a causa de las deudas del padre.
Entre 1494 y 1512 Maquiavelo estuvo a cargo de una oficina pública. Viajó a varias cortes en Francia, Alemania y otras ciudades-estado italianas en misiones diplomáticas. En 1512 fue encarcelado por un breve periodo en Florencia, y después fue exiliado y despachado a San Casciano. Murió en Florencia en 1527 y fue sepultado en la Santa Cruz.

 

Su vida podría ser dividida en tres periodos; cada uno de ellos representa en sí mismo la historia de Florencia. Su juventud coincidió con la grandeza de Florencia como potencia italiana, bajo el mandato de Lorenzo de Médicis, El Magnífico. La caída de los Médici en Florencia ocurrió en 1494, el mismo año en el que Maquiavelo se integraba en el servicio público. Durante su carrera como oficial, Florencia fue libre bajo el gobierno de una república, la cual duró hasta 1512, cuando los Medici regresaron al poder, y Maquiavelo perdió su puesto. Los Medici gobernaron Florencia desde 1512 hasta 1527, cuando fueron nuevamente retirados del poder. Este fue el período de actividad literaria de Maquiavelo, y también de su creciente influencia; sin embargo, murió a semanas de la expulsión de los Medici, el 21 de Junio de 1527, a los cincuenta y ocho años, sin haber recuperado su cargo.